viernes, 5 de junio de 2009

Comer fruta y verdura regularmente reduce el riesgo de mortalidad hasta en un 30%



Que la alimentación sana ayuda a mantener una buena salud no es nada nuevo. Sin embargo, un equipo científico catalán ha cuantificado la importancia de mantener una dieta sana.


Las personas que incluyen entre 800 y 900 gramos de fruta fresca y verduras en su dieta entre las tres comidas principales del día reducen hasta un 30% el riesgo de sufrir cáncer gástrico y tienen un índice de mortalidad hasta un 30% inferior al colectivo de quienes no son nada partidarios de los productos de la huerta.

Estas son algunas de las observaciones incluidas en un estudio coordinado por el Institut Català d'Oncologia (ICO), en el que se ha medido con precisión la dieta semanal de 41.000 ciudadanos de cinco comunidades españolas.
El grupo de quienes comían de forma habitual verdura al mediodía y por la noche y tres piezas de fruta registró un índice de mortalidad de 160 por cada 100.000 habitantes y año, mientras que quienes apenas cubrían esas proporciones diarias de alimento verde mostraron una tasa de 200 fallecimientos por cada 100.000 habitantes.

Los autores del estudio, que ha publicado la revista American Journal of Clinical Nutrition, atribuyen esa mayor longevidad a los antioxidantes que contiene la fruta y la verdura fresca.

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