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miércoles, 6 de enero de 2010

Dieta Post Navideña


¿Has comido y bebido en exceso durante las fiestas y tu estómago y tu línea se resienten? Te hemos preparado un plan de choque para depurarte, perder los kilos que has cogido y empezar el año comiendo bien.

Cuando pasan, las Navidades suelen dejar huella en nuestro cuerpo: estómagos resentidos, resacas, toxinas, falta de sueño y algún kilo de más.

Dieta post Navidad
El día después de la última celebración tu estómago debe empezar a respirar. Dale poco, ligero y suave, y bebe muchos líquidos. Toma nota de los consejos de la nutricionista:
Haz dieta blanda
En cierto modo estás enferma y tu estómago necesita un respiro, así que dieta blanda: caldos vegetales, purés, arroz y pescado cocidos, fruta y yogures. Sin grasas, con poca sal y mejor al vapor. Toma piña (ayuda a digerir), uvas (depuran), naranja (vitamina C), verduras, aceite de oliva (una cucharadita por la mañana ayuda a trabajar al intestino) y yogures para renovar la flora intestinal.
Menú para un día
Desayuno. Té con sacarina, macedonia de frutas frescas y yogur desnatado (puedes mezclarlo todo).
Comida. Arroz blanco con brotes de soja, zumo de tomate y dos rodajas de piña como postre.
Cena. Caldo o puré de verduras, una rodaja de merluza o pescadilla cocida aliñada con una cucharadita de aceite de oliva y un yogur desnatado.
Media mañana y merienda. 1 infusión, un yogur desnatado o una pieza de fruta.


Un día a frutas y verduras
Además de seguir esta dieta, puedes dedicar un día a depurar tu cuerpo comiendo sólo frutas, verduras y zumos naturales. Para acompañarlas, infusiones (diente de león, poleo, menta, anís) y mucha agua. Entre las frutas escoge uvas, piña, fresas, arándanos, papaya, pomelo, naranja, limón o manzana, las más desintoxicantes. El apio y el hinojo son las verduras más depurativas, pero también te vendrán muy bien las zanahorias, acelgas, espinacas o puerros, bajísimas en calorías. Tómalas crudas o hervidas con una cucharadita de aceite de oliva cruda. Entre horas, toma zumos recién exprimidos a base de frutas y verduras (¡atrévete a mezclar¡).
Menú para un día
Desayuno. Zumo de naranja, plátano y fresas.
Comida. Ensalada fresca de apio, hinojo, tomate y maíz. Una pieza de fruta y una infusión.
Cena. Ensalada de frutas variadas con una infusión.
Media mañana, merienda y entre horas. Infusiones, zumos naturales o fruta.

Empieza a comer bien
Éstas son las pautas que Loles Vives nos da para tener unos buenos hábitos alimenticios:
No sigas cualquier dieta
De ahora en adelante evita las “dietas milagro” y huye de las que te prometen perder diez kilos en un mes o tres kilos en dos días. Los perderás, pero tus hábitos seguirán siendo malos, y los volverás a recuperar. Tu plan dietético debe permitirte comer de forma sana y equilibrada, con todos los nutrientes necesarios y sin pasar hambre ni sufrimientos.
Acude a un profesional
Si tienes exceso de peso debes hacer una dieta personalizada elaborada por un nutricionista, un dietista o un endocrino, que debe incluir pautas de alimentación que puedan repetirse durante largo tiempo sin agobios ni angustia. Una dieta seria no debe plantear objetivos excesivamente amplios: un plan dietético correcto es el que permite perder peso de forma suave pero continuada durante seis a diez semanas sin renunciar a ningún alimento fundamental.
Come cinco veces al día
Evita las dietas disociadas, no son saludables. Tu dieta debe contener un buen desayuno, una comida correcta y una cena ligera, más un tentempié matinal y una merienda suave. Contra lo que se cree, repartir los alimentos en cinco comidas diarias es mejor que saltarse comida y cena. Cuando no se come, el metabolismo basal se inhibe y quema pocas calorías, con lo que se consigue el efecto contrario: en vez de adelgazar, uno se estanca o incluso engorda.
Hazte fan de la Dieta mediterránea
La dieta idónea debe contener alimentos naturales y poco sofisticados, cocinados sin grasas animales. No es casual el éxito de la dieta mediterránea: legumbres, arroz y pasta, vegetales y hortalizas, aceite de oliva, mucho pescado, poquísima carne, y abundante fruta.

Claves para cuidarte
1. Come poca carne. Sustitúyela por pescado, más digestivo. Si no te gusta, elige pavo, pollo o aves antes que embutidos, cerdo o cordero, más indigestos y con más toxinas.
2. Cena pronto. Aunque no hagas cenas copiosas, mima tu estómago y no te vayas a la cama inmediatamente después de cenar. Deja pasar al menos dos horas y, si puedes, da un paseo, también te ayudará a quemar calorías.
3. Toma infusiones. Purifican, limpian y ayudan a hacer la digestión: manzanilla, diente de león, poleo, menta o anís (combate las flatulencias).
4. Bebe mucha agua. Tu organismo y tu piel necesitan hidratarse desde dentro para estar en perfecto estado. Intenta sustituir el café (que aumenta la deshidratación) por infusiones.
5. No abuses de los digestivos. Aunque puedan aliviar tras una mala digestión, el bicarbonato, las sales de frutas y los antiácidos son poco recomendables y tienen efectos secundarios.
6. Muévete un poco. Si quieres llevar una vida más sana, empieza por dejar de ser una persona sedentaria. Hacer ejercicio te ayudará a eliminar antes los kilos que hayas cogido en Navidad. Pero, sobre todo, te reportará enormes beneficios para tu salud
Fuente: www.soloellas.com

jueves, 9 de julio de 2009

Alimentos que te dan vitalidad y ayudan a Depurarte



HORTALIZAS Y VERDURAS:

La achicoria

La borraja

La lechuga

La coliflor

El apio, diurético por excelencia


FRUTAS FRESCAS

La manzana

La piña tropical (ananás)

La pera


CEREALES INTEGRALES

Los cereales integrales


LEGUMBRES

La lenteja

El garbanzo

Los guisantes secos

La soja, una legumbre muy saludable

Las alubias o judías secas


BEBIDAS

El té verde

Infusión de té rojo, pu Erh

Bebidas ligeras, comerciales y caseras

Las bebidas vegetales

viernes, 26 de junio de 2009

Dieta para Sedentarios


Las personas con trabajos sedentarios como los oficinistas tienden al sobrepeso porque tienen mínima actividad física y comen muchas veces durante el día, productos de la ansiedad que les produce la inactividad y el estrés.
Una dieta para una persona sedentaria no significa que tenga que comer poco, sino equilibrar y aportar la cantidad de calorías adecuada para la edad, sexo y actividad física de la persona durante su tiempo libre. Una persona sedentaria no come poco ni mucho, debe comer sabiamente.

El menú de una persona sedentaria debe consistir en:

Primer plato. Una ensalada o verduras cocidas con arroz, pasta, pasta o legumbres.
Segundo plato. Carne o pescado (este último en una frecuencia de 3 a 4 veces por semana) y huevos (hasta un máximo de 6 a la semana).
Postre. 2 porciones de fruta fresca al día y que una de ellas sea cítrica. También puede ser una ensalada de frutas, una fruta en almíbar o al horno o un postre que tenga leche.

Alimentos clave:

Leche: bebe dos vasos de leche al día. Puedes sustituir la leche por yogur, queso u otro lácteo.

Pan: Aporta una cantidad de calorías cercana al arroz, la pasta, la patata y la legumbre, si comes pan en el desayuno, ya no lo comas en el almuerzo.

Patatas: Puedes comerlas todos los días en diversas formas, de preferencia con poco aceite o sin él.

Agua: Ten en tu escritorio una botella de agua para beber en las mañanas. En la tarde, una infusión ayuda a asentar el estómago. Procura tomar sopa, zumos y comer frutas jugosas.

Por último, si no tienes mucho tiempo para hacer comidas completas puedes hacer tus platos más nutritivos añadiendo estos ingredientes:
Un huevo duro rallado.
Leche o queso en trozos.
Jamón, atún en conserva, frutos secos, guisantes y maíz (en las ensaladas).

martes, 16 de junio de 2009

Alimentos con Fibra


No hay por qué complicarse: legumbres, verduras, fruta y frutos secos aportan suficiente fibra
La manera más saludable de aportar fibra a nuestro organismo es seguir una dieta equilibrada y consumir alimentos que la contienen de modo natural

Es sabido que el insuficiente consumo de fibra en las sociedades occidentales está muy vinculado con problemas de salud y enfermedades graves (estreñimiento, colesterol elevado, cáncer de colon...), pero es menos conocido que un adulto debe alcanzar una ingesta diaria de no menos de 25-30 gramos diarios de fibra.
Los números en este caso dicen poco: lo relevante es que no resulta difícil asegurar esta ingesta recomendada de fibra.
Un simple plato de alubias aporta unos 20 gramos de fibra; uno de guisantes, 13 gramos; uno de acelgas, 5 gramos y un plátano, 2 gramos de fibra.
¿Y qué ocurre con los alimentos elaborados a partir de cereales integrales, a los que desde hace décadas se les reconoce un elevado aporte de fibra?
Recordemos que en los cereales refinados al grano se le elimina la cáscara y el germen, que albergan la mayor parte de la fibra; en los integrales, se muele el grano entero, de ahí que el contenido de fibra de los productos elaborados con cereales integrales sea mayor.
Un plato de pasta integral de sémola de trigo duro contiene 4,5 gramos de fibra, y uno de arroz integral, unos 4 gramos.

Por tanto...

Buena parte de la población consume menos fibra de la necesaria, por lo que debe aumentar la ingesta de esta sustancia; es decir, de los alimentos que en mayores cantidades la aportan.
El consumo de fibra tenido por necesario por los expertos es de entre 25 y 30 gramos al día para adultos.
La manera más saludable de hacerlo es seguir una dieta mediterránea y equilibrada, consumiendo cotidianamente frutas y verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales, alimentos ricos en fibra y que la contienen de modo natural.
Los productos enriquecidos en fibra constituyen una alternativa pero, además de prescindibles, son mucho más caros.
Lo más conveniente y económico es que consigamos la fibra que nuestro organismo necesita mediante el consumo frecuente de alimentos que la contienen de modo natural; y recurrir a los alimentos enriquecidos en fibra en situaciones concretas, como no poder llegar a la ingesta diaria recomendada de fibra con nuestra dieta habitual o en caso de trastornos coyunturales del aparato digestivo.

¿Y cuánta fibra hemos de consumir?

Las personas adultas, entre 25 y 30 gramos de fibra al día.
Lo aconsejable es que la cantidad de fibra soluble (fermentable) ingerida triplique a la de fibra insoluble.
La soluble aumenta el volumen de las heces, por la acción de la flora bacteriana, y la insoluble atrapa agua y hace que la deposición sea más esponjosa.
Frutas (fibra soluble) y verduras (soluble), legumbres (soluble), pan (insoluble), cereales integrales y sus derivados (fibra insoluble) así como frutos secos (fibra soluble e insoluble) y frutas desecadas son la base de una alimentación rica en fibra.
Para cumplir con la ingesta necesaria de fibra basta con tomar cada día: 3 piezas de fruta, una ensalada y verduras o legumbres.
También las algas aportan fibra soluble de buena calidad.
Los productos elaborados con cereal integral (pan, biscotes, barritas, cereales de desayuno), contienen asimismo mucha fibra; ahora bien, las frutas tienen mayor proporción de fibra soluble y son menos calóricas.